ESCANDOLO EN ITALIA POR LA ANULACION DE LA NO VISITA DEL PAPA A LA UNIVERISDAD DE SAPIENZA

CARLIN
Era de esperarse la reacción del los italianos ante
el conflicto que actualmente se vive con respeco al problema del Papa Benedico XVI, quien decidió transitoriamente suspender su visita a la Universidad de Sapieza en Roma
De acuerdo a como lo relata, Elisabetta Piqué,
el Papa es "objeto de un gravísimo rechazo que manifiesta intolerancia antidemocrática y cerrazón cultural", de acuerdo a la Conferencia Episcopal Italiana, que en una nota destacó que la visita de Ratzinger "era una cordial respuesta a una invitación de la universidad, suspendida por la violencia ideológica de algunos pocos". Giancarlo Zizola, un prestigioso vaticanista, destacó que Raztinger, conocido por su timidez y reserva, "es muy sensible a las protestas". Recordó que en 1968, cuando enseñaba en la Universidad de Tubinga, sufrió un episodio en ese sentido, que lo marcó de por vida.
Lo cierto, que en toda Italia,el comentario más oído en radios y televisiones, que no hablaban de otra cosa,es que la cancelación de la visita del Papa era una verdadera "vergüenza" para Italia: "El presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad, pudo hablar en la Universidad de Columbia, en Nueva York, pero el Papa no puede hablar en la Universidad de Roma", se destacaba
En un clima de gran indignación, Fabio Mussi, ministro para la Universidad del gobierno de centroizquierda de Romano Prodi, debió ir a dar explicaciones en el Parlamento: "Lo que ha ocurrido es grave y equivocado, porque la naturaleza y la misión de la universidad es la apertura, el diálogo".
Esta situiación ha dado paso a opiniones encontradas de acuerdo al punto de vista de cada persona, por ejemplo hay quienes expresan:
Me parece muy digna, muy valiente, la posición de los 67 profesores de La Sapienza quienes pidieron se revocara la invitación al Pontífice. Si, como dicen, el Papa justificó en 1990 la condena contra Galileo Galilei dictada en 1632 por la Inquisición, lo primero que debería hacer es pedir perdón como ya lo tuvo que hacer con los musulmanes, a quienes ofendió. ¿Admitirían, los que se enojan tanto, que el Vaticano reciba con grandes honores a dar una conferencia en la Universidad Pontificia a alguien que dijo que estuvo muy bien la cruxificción de Cristo y que el accionar de Judas fue encomiable?
Otros señalan: Ha hecho bien el Papa. Si los necios no quieren escuchar, allá ellos. Pero vale recordar lo que dijo un carpintero galileo sobre situaciones como éstas: "Y si en algún lugar no los reciben ni escuchan sus palabras, salgan de esa familia o de esa ciudad, sacudiendo el polvo de los pies. Yo les aseguro que esa ciudad, en el día del juicio, será tratada con mayor rigor que Sodoma y Gomorra" (Mateo 10, 14-15).
Por su parte hay quienes se expesan un poco más agresivamente y dicen: Un grupete de oscurantistas que regurgitan una ideología que ya fracasó de modo estrepitoso en el mundo han decicido que no dejarían hablar al Papa... Son los mismos hipócritas que después se llenan la boca hablando de libertad, derechos humanos, etc. etc. Una mezcla de pena y asco... Sorprendente que quienes han escogido como lema la célebre frase atribuida a Voltaire -"lucharé hasta la muerte para que tú puedas decir lo contrario de lo que pienso"--, se opongan a que el Papa pronuncie un discurso en la universidad de Roma "La Sapienza". Pero bueno, así va el mundo...
En todo caso considerese lo que ello originó la tan acalorada protesta que ho se afronta y usted decida al respecto
Todo se deriva por el discurso discurso que el Papa pronunció en 1990, cuando todavía era cardenal, y en las que citaba una afirmación del filósofo austríaco Feyerabend: "En la época de Galileo la Iglesia permaneció mucho más fiel a la razón que el mismo Galileo (...) Su sentencia contra Galileo fue racional y justa".
Los firmatarios de la carta contra la visita de Benedicto XVI aseguran que, como "científicos fieles a la razón y docentes que dedican su vida al avance y difusión del conocimiento", estas palabras les "ofenden y humillan".
Sin embargo, el texto al que hacen referencia los docentes es una citación de Feyerabend usada por el entonces cardenal Ratzinger que en ningún momento se muestra partidario de esta postura e incluso dice que "sería absurdo construir sobre la base de estas afirmaciones una apurada apologética" y que "la fe no crece a partir del resentimiento o del rechazo a la racionalidad".
Por su parte, el rector de 'La Sapienza' aseguró que quienes piden que se anule un encuentro "son una minoría, ya que 'La Sapienza' tiene 4.500 docentes, de modo que quienes han manifestado su propio disenso a través de esta carta son un número exíguo".
