CARLINMOR

Mientras permanecemos transitando por esta dimensión acompañado de nuestro vehículo físico y activado por nuestro espíritu es necesario estar atento de todo lo que realizamos, por qué lo hacemos, sorprendernos como alimentamos a nuestro ego, como este nos esclaviza y sobre todo, que tanto sabemos identificar y manejar nuestra conciencia.

Sobre este tema hay aportaciones muy interesantes, especialmente aquellas que se identifican copn nuestro mundo espiritual y todo lo que representa saber identificarnos con lo que la conciencia representa en esta vida.

Una corriente espiritual que se adentra en el tema es justamente Gnosis. Justamente, Gnosis.com

nos señala al respecto, que sólo cuando alguien se da cuenta cabal de que está dormido, entra realmente en el camino del despertar. Quien llega a despertar, se hace entonces auto-conciente, adquiere Conciencia de sí mismo.

El error más grave de muchos seudo-esoteristas y seudo-ocultistas ignorantes, es el de presumir de auto-conscientes y creer además que todo el mundo está despierto, que todas las gentes poseen auto-conciencia.

Si todas las gentes tuvieran la Conciencia despierta, la tierra sería un paraíso, no habría guerras, no existiría lo mío ni lo tuyo, todo sería de todos, viviríamos en una edad de oro. Cuando uno despierta Conciencia, cuando se hace auto-consciente, cuando adquiere Conciencia de sí mismo, entonces es cuando realmente viene a conocer la Verdad sobre sí mismo.

La Subconciencia debería ser Conciencia, pero desgraciadamente vivimos tan equivocados que de nuestras dos partes, duerme en forma profunda una de ellas: la Subconciencia. El Subconsciente trabaja especialmente durante las horas de sueño físico. Si dicho subconsciente despertara y se tornara todo Conciencia, entonces es claro que viviríamos durante las horas del sueño totalmente despiertos en las dimensiones superiores y en el mundo tridimensional; seríamos concientes del conocimiento trascendental de las dimensiones superiores del espacio. La llamada Infraconsciencia, Inconsciencia, Subconsciencia, etc., son únicamente distintas formas o zonas de la Conciencia dormida. Urge despertar la Conciencia para ser un Iluminado, un Clarividente, un Supraconsciente.

La Supraconciencia es el atributo del Íntimo (del Espíritu). La facultad de la Supraconciencia es la Intuición.

Se hace necesario obligar a la Supraconciencia a trabajar para que la Intuición se haga poderosa. Recordemos que órgano que no se usa, se atrofia.

Las personas que no trabajan con la Supraconciencia tienen la Intuición atrofiada. La polividencia es Clarividencia intuitiva. Es la omnisciencia Divina. Este ojo se halla en la glándula Pineal. Allí reside el loto de mil pétalos. Allí reside la Supraconciencia. La Glándula Pineal se halla situada en la parte superior del cerebro. Quien quiera desarrollar la Supraconciencia deberá practicar la Meditación Interna.

Se señala, que existen

cuatro estados de Conciencia posibles para el hombre: el Sueño, la Vigilia, la Auto-Conciencia y la Conciencia Objetiva.

Imaginad por un momento, querido lector, una casa con cuatro pisos, el pobre animal intelectual equivocadamente llamado hombre, vive normalmente en los dos pisos de abajo, pero jamás en la vida usa los dos pisos superiores.

El animal intelectual divide su vida dolorosa y miserable entre el sueño común y corriente y el mal llamado estado de vigilia, que es, por desgracia, otra forma de sueño.

Mientras el cuerpo físico duerme en la cama, el Ego envuelto en sus cuerpos lunares anda con la Conciencia dormida como un sonámbulo moviéndose libremente por la región molecular.

El Ego en la región molecular proyecta sus sueños y vive en ellos; no existe lógica alguna en sus sueños, continuidad, causas, efectos, todas las funciones psíquicas trabajan sin dirección alguna y aparecen y desaparecen imágenes subjetivas, escenas incoherentes, vagas, imprecisas, etc.

Cuando el Ego envuelto en sus cuerpos lunares regresa al cuerpo físico, viene entonces el segundo estado de Conciencia, llamado estado de vigilia, que en el fondo no es otra cosa sino otra forma de sueño.

Al regresar el Ego a su cuerpo físico, los sueños continúan en el interior, el llamado estado de vigilia es realmente el soñar despierto.

Al salir el sol, las estrellas se ocultan, pero no dejan de existir; así son los sueños en el estado de vigilia, ellos continúan secretamente, no dejan de existir.

Esto significa que el animal intelectual equivocadamente llamado hombre, sólo vive en el mundo de los sueños; con justa razón dijo el poeta que la vida es sueño.

El animal racional maneja carros soñando, trabaja en la oficina, en la fábrica, en el campo, etc., soñando, se enamora en sueños, se casa en sueños; rara, muy rara vez en la vida, está despierto, vive en un mundo de sueños y cree firmemente que está despierto.

Nos agrega Gnosis, que antes de alcanzar el tercer estado de Conciencia, (la Auto-Conciencia), uno realmente no se conoce a sí mismo, aun cuando crea que él mismo se conoce. Es indispensable adquirir el tercer estado de conciencia, subir al tercer piso de la casa, antes de tener derecho a pasar al cuarto piso. El cuarto estado de conciencia, el cuarto piso de la casa, es realmente formidable. Sólo quien llega a la Conciencia Objetiva, al cuarto estado, puede estudiar las cosas en sí mismas, el mundo tal cual es.

Quien llega al cuarto piso de la casa, es fuera de toda duda un iluminado, conoce por experiencia directa los misterios de la vida y de la muerte, posee la sabiduría, su sentido espacial está plenamente desarrollado.

Durante el sueño profundo podemos tener destellos del estado de vigilia, durante el estado de vigilia podemos tener destellos de Auto-Conciencia, durante el estado de Auto-Conciencia podemos tener destellos de Conciencia Objetiva.

La identificaron y la fascinación conducen al sueño de la Conciencia. Ejemplo: vais muy tranquilos por la calle, os encontráis de pronto con una manifestación pública, vociferan las multitudes, hablan los líderes del pueblo, ondean al aire las banderas, las gentes parecen como locas, todos hablan, todos gritan.

Aquella manifestación pública está muy interesante, ya vosotros os olvidásteis de todo lo que teníais que hacer, os identificáis con las multitudes, las palabras de los oradores os convencen.

Para una mejor compresión de ello Gnosis nos relata que existen cuatro estados de Conciencia posibles para el hombre: el Sueño, la Vigilia, la Auto-Conciencia y la Conciencia Objetiva.

Por último, cita Gnósis, Téngase presente, que la naturaleza tiene siete dimensiones, dentro del mundo tridimensional reina la ley de gravedad, dentro de las dimensiones superiores de la naturaleza, existe la ley de la levitación. Al observar un lugar, no debemos olvidar jamás la cuestión de las siete dimensiones de la naturaleza, conviene entonces preguntarse a sí mismos: ¿En qué dimensión estoy? y luego es necesario, a modo de verificación, dar un saltito lo más largo posible con la intención de flotar en el ambiente circundante

*fte. Gnosis.com