Imagen del resquebrajamiento de la Plataforma de Wilkins en la Antártida

CARLINMOR

Se sabe del serio problema que afrontamos los que vivimos en este planeta Tierra como consecuencia del Calentamiento Global, lo que ello puede origina de catastrófico para este planeta, para nosotros mismos.

Debido al calentamiento que sabemos se ha dado con más ahinco en los últimos tiempo, se acelera el deshielo en la Antártida y retroceden los glaciares.

Hay un último antecedente que no sabemos que consecuiencias serias se pueden originar en el futuro, como es lo que reporta el diario la Nación de Buenos Aires, Argentina recientemente, que el calentamiento climático en la Península Antártica ha desplazado más al Sur el límite de viabilidad para las plataformas de hielo, con lo que algunas que solían ser estables están retrocediendo y podrían acabar por desaparecer"
A su juicio, la ruptura en la plataforma Wilkins no tendrá "ningún efecto" en el nivel del mar, porque "todavía está flotando", pero "es otra indicación del impacto que el cambio climático está teniendo en la región".

La plataforma Wilkins ha permanecido estable durante la mayor parte del último siglo, pero comenzó a disminuir en los años 90. En 1998 se produjo un gran fractura que en cuestión de meses ocasionó la pérdida de 10.000 kilómetros cuadrados de hielo. Pero los hielos de la capa Wilkins estaban más al sur del resto y se creía que estaban más protegidos por las temperaturas más bajas. S

Se dice que, un enorme bloque de hielo del tamaño de la isla de Man se ha desprendido de la plataforma Wilkins, que en gran parte pende ahora "de un hilo", un fenómeno que los científicos atribuyen al impacto del cambio climático.
El British Antarctic Survey (BAS), una institución británica dedicada al estudio del continente blanco, registró imágenes vía satélite y de video que muestran cómo un gigantesco bloque de 41 kilómetros de largo y 2,5 de ancho parece haberse separado en los últimos días de la Península Antártica y continúa desplazándose.
Una gran parte de la plataforma Wilkins -una masa de hielo flotante de 16.000 kilómetros cuadrados, es decir, del tamaño de Irlanda del Norte- está ahora sostenida sólo por una delgada franja de hielo suspendida entre dos islas. Ubicada a 1600 kilómetros del continente sudamericano, pende de una lengua helada de sólo 6 kilómetros.
"No esperaba ver que esto ocurriera tan rápido. La plataforma de hielo pende de un hilo", afirmó el científico David Vaughan, del BAS. Fue él quien predijo, en 1993, que se podría perder el norte de la plataforma Wilkins en 30 años si el calentamiento climático en la península continuaba al mismo ritmo. "Sabremos qué pasará recién en los próximos días o semanas", agregó.
El glaciólogo Ted Scambos, de la Universidad de Colorado, en EE.UU., alertó a Vaughan y a su colega Andrew Flemin, ambos del BAS, de que la plataforma helada estaba en peligro. Tras analizar las imágenes satelitales diarias, el BAS envió una misión de reconocimiento aéreo para comprobar la extensión de la ruptura. El equipo viajó a bordo del avión Twin Otter de observación.
"Nunca había visto nada igual. Era impresionante -dijo Jim Elliott, que viajó en el avión para captar la dimensión de los daños-. Volamos a lo largo de la grieta principal y observamos la gran magnitud del desplazamiento desde el punto de ruptura. Es como si grandes pedazos de hielo, del tamaño de pequeñas casas, hubiesen sido esparcidos como escombros o como si hubiese habido una explosión."
Esta ruptura es el último drama sufrido por la región antártica, que ha sufrido un calentamiento sin precedente en los últimos 50 años. Varias plataformas de hielo han retrocedido en los últimos 30, de las que seis colapsaron totalmente. Son Prince Gustav Channel, Larsen Inlet, Larsen A, Larsen B, Wordie, Muller y Plataforma Jones Ice.
El desprendimiento de la enorme masa afectó ya un fragmento de 414 kilómetros, que forma parte de la capa glacial Wilkins. El proceso comenzó el 28 de febrero con el súbito desprendimiento de un iceberg en el flanco sudoeste.
La zona afectada es una amplia plataforma de hielo flotante y perpetuo, que se extiende unos 13.000 kilómetros cuadrados sobre el océano. Está situada al suroeste de la Península Antártica, a unos 1.600 kilómetros de nuestro país.
"Bloque tras bloque de hielo, está cayendo y deshaciéndose en el océano", dijo Ted Scambos, el científico que encabeza el equipo del investigadores.