CULTIVANDO LA TOLERANCIA
Concede a tu espíritu el hábito de la duda, y a tu corazón, el de la tolerancia
Georg Christoph Lichtenberg
Al adentrarnos en este tema caben las preguntas: ¿Qué es la tolerancia? Es usted tolerante? ¿Qué le ha legado el ser tolerante? ¿Cómo ello le ha ayudado en su crecimiento personal ¿ Que le ha impedido ser tolerante? ¿ Cómo se puede cultivar la tolerancia?.
Estas preguntas quizás ya tienen respuestas de su parte y habrá determinado el rol de la tolerancia en su crecimiento personal, en lo que aporta en sus interrelaciones y como ello ayuda en garantizar un equilibrio emocional favorable.
Afortunadamente hay mucho material escrito sobre el tema, y mucho interés en saber como opera la tolerancia, su trascendencia y sobre todo como cultivarla.
es.geocities.com sobre el tema expone, que La tolerancia es la capacidad de conceder la misma importancia a la forma de ser, de pensar y de vivir de los demás que a nuestra propia manera de ser, de pensar y de vivir.
Si comprendemos que nuestras creencias y costumbres no son ni mejores ni peores que las de otras personas, sino simplemente distintas, estaremos respetando a los demás.
No es preciso compartir una opinión para ser capaz de considerarla tan válida como cualquier otra. Lo que hace falta es tratar de ponerse en el lugar de los demás.
Desde cada perspectiva, las cosas se perciben de una manera distinta. Por eso, analizar en grupo una situación, escuchando la opinión de cada miembro del mismo, nos permite valorarla mejor.
Compartir las diferencias nos enriquece. Algunas veces, a lo largo de la historia se pueden ver ejemplos de personas cuyas formas de actuar nacen precisamente de la falta de respeto hacia los demás. Dejar pasar actitudes desconsideradas e injustas es una manera indirecta de no respetar a quien las sufre. Por eso, ser tolerante es también definirse, dar un paso al frente, hacer una opción por la justicia y la paz.
proyectopv.org. define la tolerancia, como la aceptación de la diversidad de opinión, social, étnica, cultural y religiosa. La capacidad de saber escuchar y aceptar a los demás, valorando las distintas formas de entender y posicionarse en la vida, siempre que no atenten contra los derechos fundamentales de la persona...
La tolerancia si es entendida como respeto y consideración hacia la diferencia, como una disposición a admitir en los demás una manera de ser y de obrar distinta a la propia, o como una actitud de aceptación del legítimo pluralismo, es a todas luces una virtud de enorme importancia.
Se ha dicho que la tolerancia es fácil de aplaudir, difícil de practicar, y muy difícil de explicar.
Hay una tolerancia propia del que exige sus derechos: La oposición de Gandhi al gobierno británico de
La escuelayogaclasico.cl., comenta que
El Maestro Hsing Yun sobre la tolerancia señala, que la mayor fuerza de la humanidad no consiste en armas de fuego, puños, ni en un poderío militar, sino en la capacidad de tolerancia. Todo tipo de fuerza debe inclinarse delante de quien tolera.
Hay cuatro principios para la tolerancia:
No responder a las blasfemias.
Cuando somos insultados, provocados, o acusados injustamente, debemos responder con el silencio. Si respondemos de la misma forma cuando somos víctimas de la blasfemia, nos igualamos con aquéllos que nos insultan, rebajando nuestro nivel. Si nos mantenemos en silencio, usándolo como arma contra las blasfemias, evocando la conciencia de quien las pronunció, esta fuerza es, naturalmente, mayor.
Mantenerse calmado frente a los infortunios.
Cuando nos encontramos con personas que nos quieren incomodar, derrumbar u oprimir, debemos enfrentarlas con calma, evitando cualquier confrontación. No responder con un puñetazo cuando se recibe uno, ni responder con un puntapié cuando se recibe otro, pues de esta confrontación nadie sale vencedor. Si la intención es buscar venganza de un odio momentáneo, no alcanzará el éxito de grandes hazañas.
Compasión frente a la envidia y el odio.
Frente a la envidia y el odio de otros, no debemos responder igualmente con odio y envidia, sino con corazón abierto y alma compasiva, ofrecer nuestra amistad y mostrarles nuestra intención pacífica, demostrando así, con educación, nuestra superioridad.
Gratitud frente a las difamaciones.
Si alguien lo insulta y difama, no se enoje con quien lo provocó, sino acuérdese de los beneficios que esa persona le proporcionó en el pasado y sea agradecido por eso. Principalmente, no se olvide de que en el fango más inmundo crece la impecable flor de loto. Cuanto más oscuro es el lugar, mayor es la necesidad de mantener encendida la luz del alma. Por lo tanto, ante las difamaciones, aquellos que nos difaman deben ser influenciados con ética, compasión y misericordia; solamente así la superaremos, con moralidad y tolerancia.
El verdadero vencedor tiene la fuerza de la tolerancia y el coraje de asumirla frente a los insultos, opresiones.
Definitivamente es muy interesante lo que nos aporta escuelayogaclasico.cl, que en
La Tolerancia es un impulso natural que hace posible un mayor desarrollo evolutivo del ser humano, porque a la par que contribuye a una mejor comunicación y a una mejor integración, permite conocer mejor a sus semejantes y amplía la cosmovisión de cada uno.
Es muy importante que se sorprenda intolerante, como ello se manifiesta, las repercusiones que le genera, le afecta y deténgase a examinar que le impide cultivar ser tolerante, adéntrese en lo que representa y lo valioso que es cuando uno se identifica plenamente con ella y se sabe controlar en función de su tranquilidad, armonía y lo que puede generar en los otros. No lo descuide.
